4. CONTEXTO REGIONAL. LOS PERIODOS HISTÓRICOS EN LA OCUPACIÓN DEL OCCIDENTE MEDIO ANTIOQUEÑO. Parte 1.

4.1    Una mirada general a los procesos de poblamiento en el occidente medio antioqueño.

 

 

En el llamado Cañón del río Cauca (occidente cercano), han sido reportadas evidencias asociadas al denominado Complejo cerámico Ferrería que en algunos sectores del valle de Aburrá ha sido fechado en 2390 +/- 110 B.P[1]; así mismo, en localidades del Cañón del Río Cauca, se ha reportado evidencias con características de este estilo cerámico[2]. Aunque no es posible establecer con certeza las rutas de comunicación entre los habitantes de estas dos regiones para esta época, es legítimo pensar que existían relaciones entre las comunidades las cuales se reflejan en las similitudes en la cultura material, que nos están mostrando que comparten unos símbolos que se expresan en las decoraciones y formas de los objetos cerámicos.

 

También se han recuperado en esta región evidencias materiales correspondientes al Complejo Cerámico Marrón Inciso con una cronología absoluta que va del siglo I A. C. al siglo XVI (Strata – Uniandes 2000). Después del siglo X de la era cristiana, en el Cañón del Río Cauca se observa un cambio significativo en el registro arqueológico, que se manifiesta en la presencia de estilos cerámicos tardíos, el mas difundido de los cuales para el Occidente Antioqueño se conoce como Inciso con Borde Doblado.

 

Cuando los españoles llegan al territorio del Cañón del Río Cauca encuentran que las laderas occidental y oriental, así como los pequeños valles que forman el río y sus principales afluentes en este sector están densamente pobladas por comunidades que se diferenciaban políticamente, pero que mantenían relaciones de intercambio social a través de redes de parentesco, comercio, y guerra.  Aunque en las crónicas de conquista y en los primeros documentos de la administración colonial no se especifican las características sociales y culturales de los habitantes de la ladera occidental de la Cordillera Central que da al Cauca, algunos documentos de inicios del siglo XVII nos permiten afirmar que durante la época del contacto los habitantes de este sector  eran conocidos como “los indios Guracus”, rápidamente reducidos a encomiendas y trasladados a diferentes sitios de la zona y del Valle de Aburrá.

 

La región del Occidente cercano en la época de la colonia temprana (siglos XVI y XVII), fue el territorio central de la provincia de Antioquia,  pues allí se localizaron los principales centros administrativos coloniales, se fundaron algunos de los primeros pueblos de indios o resguardos y se desarrollaban fuertes actividades mineras.  En esta región se localizó la primera ciudad fundada por españoles en territorio antioqueño, cuando en el año de 1545

 

fue trasladada Antioquia La Vieja hacia el sitio de Tonusco en donde actualmente se encuentra; desde este centro poblado partieron las primeras expediciones conquistadoras  y allí se concentró la población blanca y esclava que venía de Europa y África.  Además, a principios del siglo XVII, el señor oidor Francisco de Herrera Campuzano fundó los pueblos de indios San Juan del Pie de la Cuesta (hoy San Jerónimo), Nuestra Señora de Sopetrán y San Antonio de Buriticá, con el fin de  reducir la población indígena del occidente que había sobrevivido a los malos tratos y al trabajo forzado propios de las décadas anteriores cuando los encomenderos tenían el control económico de la provincia. 

 

Durante los siglos XVII y XVIII la región del Occidente Cercano estuvo sometida a un proceso de mestizaje entre población indígena, negra y blanca, como resultado de la cercanía entre pueblos de indios, campamentos de esclavos, y centros poblados españoles.

 

 

4.1.1  Rumores y contacto (1530 – 1545)

 

 

Entre las comunidades que los primeros conquistadores observaron en el año de 1541 en el Occidente Cercano posiblemente se había comenzado con un proceso de desarticulación de las dinámicas regionales que debieron existir antes del descubrimiento, pues se había iniciado ya la ruptura y el bloqueo de algunas rutas de comunicación pre-existentes, y se habían establecido otras  controladas por los recién llegados.  Puede afirmarse que este fenómeno  de desarticulación,  comienza cuando hacen su arribo los europeos a tierra firme en la primera década del siglo XVI,  dado que a través de las múltiples relaciones que sostenían las sociedades precolombinas del  noroccidente Colombiano, debieron enterarse pronto (mucho antes de su arribo a esta zona) de la presencia de estos contingentes de agresivos extraños, que venían tras las riquezas mineras y agrícolas y tras el control del territorio.

 

Con base en los datos disponibles es posible inferir algunas de las características y tendencias en las relaciones intergrupales prevalecientes en el periodo inmediatamente anterior al arribo de los europeos.  Las poblaciones asentadas en esta región, entre las que se destacan Los Peques, los Béjicos (Castellanos 1955) y el pueblo de Tahamí (Friede 1981) en la Cordillera Occidental y los Guaracués (A.G.N. Fondo encomiendas. Tomo X. No orden antiguo 60), Nutabes (Castellanos 1955) y el pueblo de Torbura (Sardella en Tovar 1993) localizados en la Cordillera Central,  mantenían múltiples relaciones de intercambio, parentesco y  guerra al interior y exterior de sus territorios, articulándose a través de las redes de comunicación  a un universo social de mayor cobertura geográfica.

 

La circulación y distribución de productos hacia el exterior y la integración por medio de una amplia red de vías de comunicación y de relaciones sociales, permitió a las comunidades del cañón del Río Cauca articularse con los grupos que habitaron los territorios del Occidente, Bajo Cauca, la Depresión Momposina y las cuencas medias de los ríos San Jorge y Sinú (Duque y Espinosa 1995). 

 

El intercambio como mecanismo de interacción se daba a través de “pueblos intermediarios” dedicados al comercio, donde se realizaban transacciones y mercados que

 

tenían alcance regional y que pueden ser tipificados como centros de actividad periódica y regular, a los cuales asistía la población de diferentes grupos.  En la región del noroccidente y la depresión Momposina, sobresalen los pueblos de Guacuce, Tahamí y Malibú, como centros de mercado.  Retomando la definición de Langebaek (1982), los mercados que se realizaban en estos tres pueblos, pueden considerarse mercados periféricos,  pues:

 

…eran lugares de convergencia de rutas de intercambio, ubicados en corredores naturales de comunicación entre áreas ocupadas por sociedades con notable desarrollo de la especialización y que servían como puntos críticos en los cuales se centralizaba la circulación de productos  (Langebaek  1982: 172).

 

De acuerdo con las fuentes, el pueblo de los Guacuces estaba localizado en las cabeceras de los ríos Sinú y San Jorge, comunicado por corredores naturales con las poblaciones de Peques, Béjicos y Nutabes, asentados en el Cañón del río Cauca.  Allí llegaba gran parte del oro explotado en Buriticá y en el territorio Nutabe que circulaba hacia el norte para cubrir la demanda de la gran provincia Zenú, y hacia el occidente, abarcando la región de Urabá y el Istmo de Panamá. Evidencia de la circulación del oro explotado en occidente hacia Urabá y Panamá es el reporte que realiza Vasco Nuñez de Balboa sobre el sitio de Davaive:

                 Yendo este río grande arriba [Atrato] treinta leguas sobre la mano izquierda entra un río muy hermoso y grande, yendo dos días por él arriba hasta un cacique que se dice Davaive:  es muy gran señor y de muy gran tierra e muy poblada de gente, tiene oro en mucha cantidad en su casa…de casa de este cacique Davaive viene todo el oro que sale por este Golfo y todo lo que tienen estos caciques de estas comarcas….este cacique coge este oro porque esta apartado de su tierra, y la manera como lo halla es que dos jornadas de allí hay una tierra muy hermosa en que hay una gente que es muy Caribe y mala….. es gente de guerra… son señores de las minas: son estas minas según tengo la nueva las más ricas del mundo…  (Balboa 1864: 531).

Además, es sabido que a través del pueblo de Guacuce se introducían al cañón del Cauca esclavos, puercos, pescado, ropa de algodón, sal y objetos de orfebrería elaborados a su gusto (Balboa 1864; Trimborn 1944).

 

El pueblo de Mompox, perteneciente al cacicazgo de Malibú que ocupaba las dos márgenes del río Magdalena, tenía fama por el gran comercio que sostenía con Guamocoes, Yamesíes y Nutabes; Alonso de Heredia afirmaba que:

…es gente de los indios de esta tierra de más razon que de las otras provincias de esta gobernación   que hasta ahora se han descubierto, porque tienen peso y medida con que contractan… (Jaramillo en Vargas 1989).

 

Este pueblo fue utilizado  por los grupos establecidos en las provincias de occidente, especialmente los Nutabe, como intermediario para el intercambio de oro y otros productos con las provincias del Zenú, pues los Malibúes fueron parte integral de la comarca comercial de los Zenú.  Es legítimo, entonces, pensar en una integración económica entre el occidente y el bajo Cauca, con la costa Atlántica y la Depresión Momposina, teniendo en cuenta la hipótesis de que el territorio que había sido ocupado por Cenufaná (tercera provincia del Zenú), fue reocupado en el siglo XVI por los Nutabe y Yamesíes quienes se integraron a las redes comerciales de los Zenú (Vargas 1989).

 

Las relaciones de intercambio en el Cañón fueron establecidas primordialmente con los habitantes del pueblo de Tahamí, localizado en la margen izquierda del río Cauca en la vertiente oriental de la Cordillera Occidental, posiblemente a la altura del actual corregimiento de Angelina en el  municipio de Buriticá.  A sus mercados acudía población procedente del territorio Nutabe y de la Cordillera Occidental.  Benyto Núñez, quien acompañó al gobernador Valdivia en la conquista de las provincias Entre los Dos Ríos resalta la importancia del mercado realizado en el pueblo de Tahamí, cuando afirma que

 

el dicho pueblo de Tahamy es la llave de toda la tierra de los Nutabes y de las provincias de los ríos respecto del rescate de sal y otras cosas que tienen de dicho pueblo… (A.G.N.  Criminales.  Legajo 30. Expediente 14).

 

Así mismo, Fray Pedro Simón, al describir la muerte de Andrés de Valdivia, hace referencia a que en el pueblo de Tahamí:

 

…se hacían grandes ferias a las que acudían todos los circunvecinos en especial los Nutabaes a la venta de sal, mantas y algodón y solían estar aguardando estas compras, de un día a otro de mercado, doscientos y trescientos indios… y también se vendían allí esclavos indios habidos en guerras…(Simón  1953: 107).

 

Un producto importante que circulaba a través de las diversas vías de comunicación que integraban el Cañón del río Cauca con el Occidente Antioqueño, era la sal, la que se convirtió en un artículo primordial para las comunidades que no lo extraían.  De acuerdo con los datos, el principal centro de producción de sal para la región de occidente era el llamado Pueblo de La Sal posiblemente localizado en las cabeceras del río Tonusco a una legua aproximada de la ciudad de Santa Fe de Antioquia (A.G.N.  Visitas Antioquia.  Tomo II. Documento 13).  Gran parte del comercio de la sal hacia territorios Nutabes se hacía a través del pueblo de Tahamí.  Paulo Hernadez de Las Eras, procurador de la ciudad de Cáceres para 1576, describe cómo el pueblo de Tahamí se ocupaba del

 

..rescate de la sal con estos naturales sin hacerla ni tenerla de cosecha, por vía de fuerza se han hecho poderosos con estos dichos naturales comprando la sal del Pueblo de La Sal cerca de la dicha Villa de Santa fé de Antioquia y naturales de ella que la hacen. Con cuyo medio y no teniendo estos naturales libertad para rescatar en la dicha Villa a su arbitrio y voluntad, el dicho repartimiento de Tachamí toma la mano


sujetar como sujetas están dichas provincias y sus naturales robándoles a un tercio y la mitad de los que les podrían costar si libremente tasasen en la dicha villa y sus naturales que hacen la dicha sal… (Friede 1981).

 

Gabriel de Prado, español residente en la ciudad de Antioquia para 1575, informa sobre la importancia del pueblo de Tahamí en las redes comerciales entre las provincias de la Cordillera Occidental y entre las provincias localizadas  Entre los dos Ríos:

 

…Tahamy quedó en los términos de este pueblo de donde de muchos años a esta parte a habido y hay contratación de sal en lo que es notorio en esta Villa y que es donde acuden todas las provincias de Entre los dos Ríos así los indios Nutabes como los naturales de las demás provincias… y es público y notorio que entre los caciques de Tahamy y estos dichos indios a habido y hay muy gran contratación, amistad y paz… (A.G.N.  Criminales.  Legajo 30.  Expediente 14).

 

Las relaciones comerciales establecidas entre las comunidades del  cañón del río Cauca, al interior y hacia el exterior de sus territorios, estaba sustentada en una intrincada red de vías de comunicación compuestas por caminos y puentes, algunos de ellos mencionados  en las crónicas de conquista y otras fuentes documentales.  Sobresale el reporte de un puente sobre el río Cauca al norte de la desembocadura del río Ituango que comunicaba las provincias de Entre los dos Ríos y las poblaciones ubicadas en la Cordillera Occidental.  Juan de Castellanos, al relatar la expedición de Juan Velasco en el año de 1569, informa que:

 

…Por  aquel paraje

De montaña do viven los Nutaves,

Prosiguió su camino hasta tanto

Que vió las aguas del potente río

De Cauca y una puente de bejucos

A la cual la llamaban los antiguos

Españoles la puente de Aberunco

Asaz nombrada,  por los modernos

Puente de Neguerí, por un cacique

Guerrero que después allí vivía,

Le llaman de presente… (Castellanos 1955: 635).

 

Este panorama del intercambio de productos, como un mecanismo de interacción a través del cual se establecían relaciones entre el Cañón del río Cauca y un amplio sector del norte (Depresión Momposina y Costa Atlántica) y del occidente colombiano (Occidente antioqueño, Urabá e Istmo de Panamá), permite sugerir la presencia de una red de comunicaciónes que posibilitaba estas actividades comerciales; paralelamente con los productos debieron circular las ideas, los inventos y descubrimientos, los símbolos  y las diversas concepciones del el  mundo, que propiciaron una cierta integración de un entorno social bastante amplio, generando de cambios al interior de cada una de las unidades sociales.

 

Las múltiples referencias a la interacción derivada de las actividades comerciales muestra cómo las comunidades asentadas en el cañón del río Cauca habían establecido para el siglo XVI activas y complejas relaciones con  el norte y el occidente, hecho que contrasta con la ausencia de referencias sobre la existencia de comunicación e intercambio entre los grupos asentados en esta zona, con los del sur y del oriente (Valle de Aburrá).


[1] Esta fecha fue obtenida en el sitio de La Ferrería, en jurisdicción del municipio de Itaguí. Castillo 1992

[2] El sitio del Jague, jurisdicción del municipio de Sabanalarga, fue recuperada por los dueñas del predio una vasija típica Ferrería, al parecer en un contexto funerario.

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