Chamanismo Tule

El Chamanismo /Tule/: Los Diferentes Niveles del Manejo y Control de los Espíritus /Nelemal, Apsoketi, Inatuleti/

Dentro de la sociedad /Tule/ el chamanismo juega un papel importante, pues estos personajes son los encajados de manejar la relación con la espiritualidad tanto de las personas, como de los seres sobrenaturales y el territorio. El control del espíritu recae en  estos especialistas, labor que se asume con un nivel de especialización al interior de esta esfera de la sociedad; lo anterior quiere decir que se presentan varios niveles de chamanes, cada uno de los cuales será encargado de manejar cierto cúmulo de espíritus para la tranquilidad /Olo Tule/. La importancia del papel de los chamanes en este grupo humano es reconocida por todos sus miembros, a los cuales acuden con regularidad para tratar de sanear las espiritualidades presentes en los territorios y las personas. Se trata pues de personajes que controlan la tranquilidad espiritual y la enfermedad.

 

Se diferencian tres especialistas que son el /Inatuleti/ o botánico y medico tradicional, el /Apsoketi/ o el cantar de los “lereos” tradicionales y el /Nele/ o el chamán controlador de las fuerzas sobrenaturales y propiciador de la tranquilidad espiritual del territorio.

 

El /Inatuleti/ es el botánico, el cual ha logrado su conocimiento por medio del estudio y es el encargado de recuperar el alma del enfermo para lo cual se ayuda de /Nuchus/ (figuras talladas en madera) mediadoras entre los espíritus y los poderes propiciatorios de los espíritus del cacao y de el ají. Además tiene un amplio conocimiento de las plantas de sus entornos naturales de donde extrae las medicinas; en los procedimientos curativos utiliza plantas, pedazos de madera, resinas, segmentos de lianas, granos de cacao y ají, así como piedras mágicas conocidas como /Akuanusa/.

 

Se trata pues de la persona responsable de los procesos curativos y de mantener la salud dentro de la comunidad. Durante el procedimiento curativo es importante tener en cuenta el concepto de enfermedad que prevalece entre los /Olo Tulemal/ para mirar el papel desempeñado por los médicos tradicionales en sus acciones medico-mágico-religiosas.

 

 

   

Foto No. 4.3. Plantas de tabaco y ají utilizadas en los cantos propiciatorios del /Inatuleti/

 

Para los miembros de esta nación en donde recae la enfermedad es en el espíritu y los malestares del cuerpo son sólo un reflejo del estado de salud del espíritu; cuando el /Olo Tule/ se enferma, su alma o espíritu inicia un recorrido por las diferentes capas del sub-mundo por que es atrapada por los reyes de las enfermedades y transportada a estos entornos preternaturales; el /Inatuleti/ debe entonces, con la ayuda de los espíritus del cacao y el ají, así como de los /Nussumal/ rescatarla de esos lugares y retornarla a la capa superficial de la tierra para que se incorpore nuevamente al cuerpo de su paciente; en este momento, es donde le da una serie de medicamentos de origen natural por que ahora sí es posible quitarle las dolencias al cuerpo maltrecho. De lo anterior se desprende que lo más importante en los procesos curativos en el “rescate” del alma y en este conocimiento esta la especialidad del /Inatuleti/; no se trata pues de una persona que conoce sólo de medicinas naturales, sino de aquel experto en manejar una serie de espíritus que le ayudan a librar combates con los reyes de las enfermedades, con la ayuda, como ya se mencionó de los espíritus del cacao y el ají, así como del los /Nussumal/; estos últimos son una especie de “santos” que están dotados de alma al igual que los humanos y son como sus “guerreros” en la lucha contra las enfermedades; éstos tienen sus arcos y flechas para el combate y no pueden ser tocados por cualquier persona, pues tienen mucho poder y pueden hacerle daño a  quien cometa dicha imprudencia.

 

El manejo de los espíritus del cacao y del ají se realiza por medio de cantos propiciatorios que solo en experto conoce y que guarda celosamente, pues este conocimiento es especial y no todas las personas lo pueden manejar. Nuevamente se trata de “lereos” que ayudan al medico-chamán a realizar un recorrido por las diferentes capas del sub-mundo tratado de encontrar el alma del enfermo que se encuentra extraviada y muy posiblemente controlada por algún rey de enfermedades.

 

Los botánicos adquieren su conocimiento por aprendizaje y para lograr tener el control de muchas enfermedades, deben tener en su vida varios maestros. Para recibir estos conocimientos tiene que ser una persona dedicada y trasladarse a las residencias de sus maestros donde tiene que asumir una posición de aprendiz y ayudante de su profesor por un tiempo determinado; son personajes que nunca acaban su proceso de aprendizaje, pues continuamente están en la búsqueda de nuevos maestros para acrecentar sus conocimientos y de esta forma prestar un buen servicio a la comunidad. Luego de que el maestro le hace una especie de examen, recibe su reconocimiento en reunión del congreso donde públicamente se le reconoce sus saberes y sus capacidades; se trata de una especie de ritual donde es “graduado” y si una persona tiene este conocimiento pero no es reconocido públicamente, no es consultado por los demás miembros de la comunidad. Dentro de este ritual de “graduación”, se le impone un collar de chaquira roja como símbolo de su papel.

 

Otros aspectos que están en los manejos de estos especialistas, son los relacionados con las capacidades mentales e intelectuales de las personas, pues consideran que estas condiciones humanas dependen del estado del alma y el espíritu; ya que los /Inatuletmal/ son los encargados de manejar la salubridad de estas entidades, son ellos quienes pueden hacer que un individuito adquiera mayores capacidades en estos aspectos; no es raro pues encontrar a personas que  se hayan realizado “tratamientos” con estos especialistas para agrandar sus capacidades intelectuales y de aprendizaje; estos procedimientos son complicados y duraderos donde el paciente tiene que someterse a una serie de restricciones alimenticias y de movilización para que dichos procedimientos sean efectivos. El /Inatuleti/ no es entonces un mero curandero o hechicero, es un especialista de las espiritualidades con amplios poderes para mejorar en muchos aspectos de la vida del pueblo /Olo Tule/ sus niveles de bienestar espiritual y material. Si lo comparamos con las especialidades del mundo occidental, encontraríamos que se trata, no solamente de un medico, sino también de un psicólogo y sicoanalista; valga la aclaración que esta comparación se queda corta por todas las demás funciones que tiene el /Inatuleti/ en la sociedad /Olo Tule/.

 

Nuevamente aquí encontramos un oficio fuertemente ligado a las historias de origen, donde tanto las medicinas, como los reyes de las enfermedades fueron puestas por el ser creador en lugares específicos para el beneficio y control del comportamiento del pueblo /Olo Tule/. Así mismo en estos relatos se encuentran designados los papeles que desempeñaran los reyes del cacao y el ají en los procesos curativos[1]. Todo esto nos muestra que los mitos le dan un orden especial a la cultura de este pueblo y determinan muchos de los oficios y sus procedimientos. Es pues el fundamento filosófico, moral, ético y comportamental de la cultura /Olo Tule/.

 

En la actualidad hay varios /Inatuleti/ en la comunidad de /Ipkikuntiwala/ que presentan los servicios a sus miembros y a otros /Olo Tulemal/ de las demás comunidades de este grupo étnico, pues para las tratamientos curativos, estas gentes suelen acudir a especialistas de otras comunidades, dependiendo de la enfermedad y el tratamiento que se requiera, ya que al interior de lo botánicos hay especialistas en el manejo de procedimientos curativos asociados a perturbaciones del alma y el cuerpo.

 

Así mismo, consideran que son más efectivos los tratamientos curativos cuando se desarrollan en espacios diferentes a la comunidad propia, pues de esta forma no tienen distracciones en los procedimientos que se pueden prolongar hasta por tres meses o más. Lo anterior muestra que es un conocimiento reconocido que trasciende las fronteras de la comunidad y es aceptado por todo el grupo étnico; por lo anterior no es extraño encontrar indígenas /Tulemal/ en /Ipkikuntiwala/ de otras localidades tanto del Chocó, como de Panamá, realizándose tratamientos con los /Inatuletmal/ de la comunidad. Esta condición permite una circulación de sus miembros por todo el macro-territorio ocupado por este grupo étnico; de esta manera, los procedimientos curativos se convierten en vehículos de la integración macroregional de la nación /Olo Tule/.

 

Otros personajes importantes dentro de la organización chamánica /Tule/ son los /Nelmal/ y los /Inatuletmal/.

 

El /Nele/ es la persona predestinada desde su nacimiento ha ser profeta, sabio e historiógrafo; es el único ser que tiene las capacidades para visitar los  /Kalumal/ y los /Piriamal/, considerados los sitios sagrados de la gente /Olo Tule/ y es quien diagnostica la enfermedad de las personas y el territorio gracias a su capacidad para identificar cuáles espíritus se han robado el /Purpa/ (el alma). A este personaje especial le obedecen los seres de la naturaleza y los hombres; pueden ver el pasado, el presente y el futuro, por medio de estados de trance en los sueños que le dan a conocer todo lo que ha pasado y sucederá. En los sueños interactúa con estas entidades sobrenaturales. Se comunica con los seres sobrenaturales y las demás espiritualidades por medios de cantos propiciatorios y por medio de plantas especiales que usa en sus rituales chamánicos. Como se mencionó, se trata de una persona que le es dada una capacidad desde su nacimiento y es identificado en el momento mismo del parto, pues viene envuelto en el condón umbilical como signo de sus capacidades sobrenaturales. Desde el mismo momento de su nacimiento es sometido a una alimentación especial para que pueda desarrollar esas capacidades innatas. Así mismo, desde los ocho o nueve años, empieza un proceso de aprendizaje diferente a los demás niños y los /Saklamal/ y los /Inatuleti/, así como los más viejos de la comunidad se encargan de legarle todos los conocimientos teológicos y filosóficos de su cultura; sin embargo se considera que él tiene poderes de visualización de realidades que están ocultas para los otros miembros de la comunidad.

 

Es el encargado de manejar la tranquilidad espiritual del territorio; así como el /Inatuleti/, este especialista maneja elementos de los procesos curativos, pero su especialidad radica en la capacidad de viajar en forma espiritual a los recintos sagrados y las hábitat de los seres sobrenaturales en las capas del sub-mundo, donde sostiene conversaciones con ellos y puede brindarles su licor preferido que es el humo del tabaco para mantenerlos contentos y controlarlos más fácilmente para el beneficio y tranquilidad del pueblo /Olo Tule/. Como mediador en las conversaciones que tiene con estos seres y espíritus también utiliza los /Nussumal/ que están dotados de la fuerza que les da el rey del balso para que sirvan de mediadores y en caso de ser necesario, también pueden ser utilizados como guerreros.

 

Es considerada una persona importante y poderosa, que cumple destacadas funciones para el beneficio de la comunidad; pero al mismo tiempo es temida por sus poderes, por que también puede hacer maleficios utilizando los conocimientos y el poder de comunicación con los seres sobrenaturales. Tiene la capacidad de controlar la abundancia de presas de cacería en los territorios ocupados por las diferentes comunidades, por medio de “encierros” que hace de los animales en los lugares sagrados; esta actitud la toma cuando se percata que estas especies no cuentan con la suficiente comida para su sustento o por comportamientos deshonrosos de los /Tulemal/ con los animales. Cuando en una comunidad hay varios /Nelmal/ pueden presentarse conflictos entre ellos lo que redunda en intranquilidad de los miembros y desequilibrio espiritual del territorio. Para los miembros de un cacicazgo /Olo Tule/ es difícil la convivencia con los /Nelmal/ por los poderes que maneja y por los peligros que se corre en caso de que este quiera actuar en contra de los habitantes; esta situación ha llevado a que muchas de las comunidades prefieran no tenerlos en sus entornos territoriales y acudir a ellos cuando se requiera en otras localidades; esta consideración esta provocando una disminución de este tipo de especialistas en la nación /Olo Tule/, pero ellos son consientes de la necesidad de que no se acaben para poder tener la posibilidad de reestablecer, cuando sea necesario, en equilibrio espiritual de sus territorios. Ya  que se trata de poderes innatos que se dan desde el mismo nacimiento del /Nele/, para impedir su formación como tal, se realiza un tratamiento con plantas medicinales para neutralizar sus poderes y lograr que no se constituya en este tipo de persona; en la actualidad no existe /Nele/ en /Ipkikuntiwala/ y cuando requieren de sus servicios, que por lo demás es muy frecuente, acuden a contratarlo en la comarca de San Blas donde en algunas comunidades todavía hay este tipo de especialistas; el último /Nele/ de la comunidad, murió hace más de 15 años, pero su espíritu todavía tiene el control sobre algunos de los sitios sagrados  y sobre la abundancia o escasez de presas de cacería.

 

El /Absoket/ que es el otro personaje que utiliza procedimientos chamánicos y puede ser considerado un ayudante del /Nele/ en los rituales, principalmente en la fumada de la pipa de la paz;  canta los lereos que relatan todo lo sucedido en la creación de la Madre – Tierra,  así como en las diferentes capas del sub-mundo y el cosmos y de esta forma le va ayudando al /Nele/, por medio de estos recitales propiciatorios, a ir captando los aliados para poder controlar las enfermedades y los seres sobrenaturales malignos; sus aliados principales son el  rey del baldo, el rey del ají, el rey del cacao y el rey del tabaco, entre otros tantos.

 

Es el encargado de acompañar al /Nele/ en la celebración de las ceremonia de fumada de la pipa de la paz o /Wal uwet/ que se realiza para controlar enfermedades o para apaciguar los sitios sagrados. La ceremonia /Wal uwet/ es realizada por los /Tulemal/ cuando encuentran un desequilibrio espiritual de sus territorios derivados de perturbaciones de sus sitios sagrados, considerados como el hábitat de los espíritus benignos y malignos; también se realiza para el manejo de las enfermedades colectivas. Según la concepción de este pueblo, la perturbación de estos sitios no sólo se da por una intervención directa sobre ellos, sino que también se presenta cuando se realizan actividades que molesten a los habitantes de estos lugares, que lo ocupan de manera espiritual y no material; ellos hacen la comparación de los sitios sagrados con la sociedad /Tule/ que viven en comunidad y de esta forma están organizados los habitantes de los /Kalumal/ y los /Piriamal/ y a estos habitantes no les gusta, al igual que a las personas, que los molesten, ni que le produzcan ruidos que incomoden la estadía en su morada. Consideran que todos ellos están comunicados, así como las comunidades /Tule/ y que se defienden colectivamente cuando alguno de ellos es molestado. Estos sitios están íntimamente ligados a los eventos de la creación del mundo y el ser creador,  /Pap Tummat/, los ubicó para la protección de los /Olo Tulemal/, de cada una de las capas del sub-mundo y de las capas del cosmos; los /Olo Tulemal/ se sienten en la obligación de protegerlos, porque de lo contrario su pueblo tendrá consecuencias graves en la salud de sus pobladores, por que estos espíritus controlan los reyes de las enfermedades y cuando se sienten molestados, responden a estos eventos con epidemias, que pueden ocasionar en algunos casos la muerte de varios indígenas.

 

El ritual consiste en la reunión de la comunidad bajo la dirección de los especialistas que son los /Nelmal/ y los /Apsoketmal/, quienes tienen la capacidad, a partir de los cantos sagrados que relatan lo existente de las capas del sub mundo y los seres protectores que habitan en cada una de ellas, para pedirles ayuda y lograr transportar, en forma alegórica, a los espíritus habitantes de los sitios sagrados a una de las capas por debajo de la quinta, donde los confinan para que no le hagan daño al pueblo /Olo Tule/. Para esto utilizan el tabaco, pues el humo de éste es considerado el licor de los espíritus, que son “emborrachados” y llevados sin que ellos se den cuenta a una de estas capas donde es posible ubicarlos; antes, el chamán /Nele/ le construye en forma alegórica un sitio igual a el que habitan en la capa superficial para que ellos no sientan el cambio y se “amañen” en él, para que no busquen regresar a la tierra de los /Olo Tulemal/.

 

Esta ceremonia puede durar varios días, inclusive semanas, dependiendo del poderío de los espíritus que habitan en los sitios sagrados y de la gravedad de la intervención que se halla realizado o que se pieza hacer, pues puede ser una acción preventiva o curativa. El especialista /Nele/, primero hace un diagnostico de la situación por medio de la comunicación que él establece con los espíritus y determina la magnitud del problema a tratar; posteriormente, con la ayuda de otros indígenas y especialmente de los /Inatuletimal/, botánicos expertos, recogen todas las plantas que se requieren para los sahumerios que se deben quemar en el proceso ceremonial, tarea que puede durar varios días y que en algunas ocasiones tienen que recorrer diferentes regiones en busca de ellas. Algunas de estas plantas son de difícil consecución, pues son endémicas de los territorios ancestrales y no se encuentran en otros lugares. Cuando tiene todo preparado, incluyendo gran cantidad de tabaco y cigarrillos de todas las marcas, proceden a realizar la ceremonia.

 

La comunidad se reúne en dos espacios diferentes por el lapso determinado; en uno se ubican las mujeres y en el otro los hombres; los niños menores de 12 años quedan al cuidado de algunas mujeres, los cuales no participan en la ceremonia, al igual que las mujeres embarazadas, sus maridos y personas con problemas de salud que no pueden consumir tabaco. Durante los días que dura la ceremonia, nadie en la comunidad puede trabajar y no les esta permitido salir de sus casas para no perturbar la tranquilidad de los espíritus. Solo al medio día pueden ir al río a bañarse y hacer sus necesidades; los alimentos tienen que recogerse con anterioridad por que no está permitido salir a buscarlos a sus espacios de cultivo, ni mucho menos desarrollar actividades de cacería. Este almacenamiento es previsto con anterioridad y se asumen de forma colectiva; así mismo es recolectada la leña necesaria para su cocción.

 

El /Nele/ va indicando los momentos en los cuales se tiene que fumar, mientras el /Apsoketi/ va cantando los eventos de la creación y todo lo que esta en las diferentes capas del sub-mundo; estos son cantos propiciatorios que le permiten al /Nele/ transportar los espíritus a la capa más profunda que pueda, dependiendo de los conocimientos del /Apsoketi/. El humo del tabaco se va almacenando de forma alegórica en tinajas, que luego serán brindadas a los espíritus para lograr embriagarlos y posibilitar la labor del /Nele/ de transportarlos.

 

Luego de lograr el objetivo de movilizar a los espíritus de las enfermedades, se da por terminada la primera parte de la ceremonia, después de fumar varios días consecutivos. Se inicia entonces la segunda parte, donde la comunidad debe de empezar una temporada de descanso y de nula actividad sobre el territorio por que todavía hay peligros de que los espíritus confinados a las capas del sub-mundo, encuentren el camino y se regresen a la capa superficial; esta segunda etapa de la ceremonia, debe durar lo mismo de la primera; mientras se lleva a cavo esta parte, se realizan reuniones diariamente para hacer un balance de lo logrado y mirar si el procedimiento fue efectivo.

 

Este tipo de ceremonias están fuertemente ligadas a lograr la tranquilidad espiritual de las personas y el territorio basados en los conocimientos de las historias de origen que trata de darle una explicación a toda la realidad social y cultural de esta nación amerindia; el ellas, en las historias de origen se encuentran todos los principios que rigen la ceremonia y las actuaciones de los chamanes[2].

 

Así mismo podemos dejar como conclusión que además de las meras funciones curativas, los chamanes también ejercen control social, son agentes socializadores y regulan las relaciones entre los hombres, animales y las plantas. Nuevamente aquí encontramos elementos de fortaleza étnica que les ayudan a continuar existiendo como grupo particular portador de una cultura propia con tradiciones autónomas que fortalecen su identidad. A pesar de los múltiples cambios en aspectos relacionados con la producción, encontramos fuertes lazos que los mantienen unidos a su tradición y origen, como son las prácticas chamánicas.


[1] Para mayor ilustración de estas realidades paralelas donde viven las enfermedades; véase el capítulo dos; allí es posible encontrar los lugares de residencia de los reyes de las enfermedades, así como el papel que desempeñaron en tiempos pretéritos el cacao y el ají. También se encuentran relatos de la creación de las medicinas, cuando /Pap Tummat/ les otorga a plantas y algunos animales poderes especiales y las designa como medicamentos de sus futuros hijos, los /Olo Tulemal/

[2] En el capítulo dos es posible encontrar una serie de relatos que hablan de la creación de los sitios sagrados y de los mecanismos para su manejo; también se legisla sobre el papel preponderante del tabaco como licor de los reyes de las enfermedades. Puede mirarse la historio relacionada con /Tap Ipe/ y sus combates con /Piler/.

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